20 octubre 2011

Viajes. Jose en Escocia. 24



Día 24

                El tiempo cambia en Francia, ya no hace tanto frío ni la lluvia es tan pesada para viajar. Nos dirigimos hacia el Mont Sant Michel, saliendo del pequeño pueblo donde estábamos acampados. Estos pequeños pueblos parecen dedicarse a la ganadería y a la agricultura, pero a medida que nos aproximamos al Mont Sant Michel van apareciendo los restaurantes, cafeterías, supermercados y tiendas de souvenirs  propios de un sitio muy turístico, y tan bien muy peculiar. Hay también tiendas de ventas de productos típicos de la región, como galletas,  vinos y tiendas de venta de cidra.

                Digo peculiar porque cuando sales hacia el lugar, se extiende una gran planicie, que sirve de aparcamiento para miles de coches (5 Euros), caravanas y autobuses y al fondo el monte sobre el que se asienta el castillo-monasterio-Iglesia. Hay también gran afluencia de ovejas que incluso se atraviesan por la carretera. En la   entrada, por lo menos cuando la hemos visitado, se aglomeran miles de personas de toda nacionalidad que intentamos subir hacia el monasterio flanqueado en la estrecha calle por tiendas y restaurantes y pequeños comercios de souvenirs  que hacen que la subida sea más propia de un zoco árabe que de un castillo en Europa.

                En la entrada hay un puente levadizo sujeto con gruesas cadenas, luego la larga calle con tiendas hacia arriba, también hay iglesias y pasadizos antes de la entrada al castillo, la cual tuvimos que hacer mucha cola para acceder al interior (16,50 Euros los adultos, niños gratis). Cuando entras te transportas hacia otra edad en el tiempo. Hay un circuito en el interior del mismo y vas viendo tanto zonas de devoción en el monasterio e Iglesias, como zonas dedicadas a espacios militares. De hecho el castillo nunca fue invadido por los ingleses. Porque nunca pudieron flanquear sus murallas.

                Las Iglesias se construyeron en estilo románico, aunque algunas partes se han reconstruido en gótico y gótico flamígero. El claustro es una de las partes más bellas del monumento, con unas vistas al mar impresionantes. El comedor de los monjes es una zona que a  mí me impacto pues me recordaba a la película “el nombre de la rosa” con una vidrieras estrechas  y con una zona elevada para el monje que leía mientras los otros  comían así como la sala de labor de los monjes me llamo la atención. Tendría que decir mucho mas del Mont Sant Michel pero es un lugar de obligada visita para el turista .

Desde allí nos hemos marchado a casa de nuestros  amigos franceses  que viven en la región de la Charante, a unos 80 km al norte de Burdeos. Ha sido un viaje largo. Pero nos apetecía mucho estar con ellos. Aquí entre viñedos de la región de Cognac  y la soledad de la casa, acompañado de la buena cocina  francesa,  se vive muy bien y es un lugar privilegiado para el descanso después de tantos kilómetros ya recorridos, ya que el marcador del coche contabiliza 5200 kilómetros hasta el momento.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dame tu opinión:

Linkwithin.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...